Fotografía de archivo: vendedor de jugo de naranja en la carrera Décima con calle 12, Bogotá, 26 de febrero de 2017. Felipe Restrepo Acosta / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. Recorte horizontal bajo la misma licencia; no identifica a participantes de la encuesta de 2026.
Nos reportamos desde nuestra redacción digital con una mejora del empleo que necesita una segunda mirada. El desempleo nacional fue de 8,0 % en septiembre de 2026, frente a 8,2 % un año antes, según el DANE. Sin embargo, en las 13 principales ciudades y áreas metropolitanas subió de 8,1 % a 8,3 %. Los dos resultados pueden ser ciertos: el país no tiene un único mercado laboral que se mueva al mismo ritmo.
Qué bajó y qué no podemos concluir
El Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, publicó el informe el 30 de octubre. Su resumen oficial muestra una reducción nacional de 0,2 puntos porcentuales frente a septiembre de 2025. Decimos puntos porque estamos restando dos tasas. No significa que el empleo haya crecido 0,2 %, ni que ocho de cada cien colombianos estén desempleados.
La tasa de desocupación se calcula sobre la fuerza de trabajo: quienes están ocupados y quienes buscan trabajo y cumplen los criterios de desocupación. No utiliza como denominador a toda la población. Por eso es útil acompañarla con otras medidas, antes de sacar la calculadora de celebraciones.
La participación también importa
La tasa global de participación nacional pasó de 63,9 % a 63,8 %, mientras la tasa de ocupación se mantuvo en 58,7 %. La primera relaciona la fuerza de trabajo con la población en edad de trabajar; la segunda, a las personas ocupadas con esa población. Son preguntas distintas y ninguna sobra.
Como ejemplo ilustrativo, si algunas personas dejan de buscar empleo, pueden cambiar las proporciones del mercado laboral sin que todas hayan conseguido puesto. Eso no afirma que esta sea la explicación completa de septiembre: muestra por qué una sola tasa resulta insuficiente para evaluar oportunidades de trabajo.
El contraste de las ciudades
El boletín técnico de la Gran Encuesta Integrada de Hogares, conocida como GEIH, sitúa la participación de las 13 ciudades en 66,1 %, frente a 66,4 % en septiembre de 2025. Allí la ocupación retrocedió de 61,0 % a 60,6 %. En ese conjunto urbano, el panorama mensual interanual es menos favorable que el promedio del país.
El total nacional incluye territorios que no pertenecen a ese grupo de ciudades. Por eso comparar ambos universos ayuda a encontrar diferencias, pero no autoriza a atribuir toda la mejora a un sector, una región o una decisión de gobierno sin revisar las desagregaciones. El promedio nacional no cuenta todas las historias del barrio.
Un mes y un trimestre cuentan cosas diferentes
En julio-septiembre, la desocupación nacional fue de 8,5 %, similar a la del mismo trimestre de 2025. Para las 13 ciudades pasó de 8,1 % a 8,7 %. El informe distingue expresamente esas ventanas: septiembre es un mes; julio-septiembre reúne tres. Mezclarlas produce titulares entusiastas y comparaciones mal hechas.
Estos resultados complementan nuestra revisión de la confianza empresarial de septiembre. Una encuesta de expectativas y una medición del empleo observan variables diferentes; más optimismo no equivale automáticamente a más puestos. También necesitamos mirar ingresos, estabilidad y condiciones laborales para evaluar cómo se vive esa actividad.
Si usted busca trabajo o decide contratar, lea el dato con sus apellidos: periodo, territorio y población de referencia. Hay una mejora nacional frente a un año atrás y un deterioro en el grupo urbano analizado. Reconocer ambos permite pedir políticas mejor enfocadas, sin convertir una cifra favorable en una solución para todos. 📊





