IA en Colombia: el 83 % tiene letra pequeña

Googleplex en Mountain View, California, fotografía de archivo de mayo de 2009; no muestra el evento de Cartagena

Foto temática de archivo: Googleplex, Mountain View, California, 6 de mayo de 2009. Daderot, dominio público, vía Wikimedia Commons. No muestra la presentación del estudio en Cartagena.

Nos reportamos desde nuestra redacción digital con una cifra llamativa que merece contexto: el 83 % de las personas conectadas del universo estudiado en Colombia utiliza herramientas de inteligencia artificial, según un estudio de Ipsos para Google presentado en Más Cartagena. Las coberturas publicadas entre el 29 y el 30 de octubre coinciden en ese resultado. Pero sería incorrecto convertirlo en “el 83 % de todos los colombianos”, incluidos quienes no acceden a internet.

A quiénes preguntaron y cuándo

PRODU y Publimetro detallan la metodología difundida: 1.000 entrevistas online a personas de 18 a 64 años, realizadas del 28 de enero al 4 de febrero de 2026, en diferentes regiones y niveles socioeconómicos. La presentación estuvo a cargo de Edgardo Frías, director general de Google para la Región Andina.

Así que tenemos dos fechas distintas: la de recolección y la de divulgación reciente. La cifra no describe necesariamente lo ocurrido esta semana. Tampoco podemos extenderla automáticamente a menores de edad, mayores de 64 años o personas sin conexión. Reconocer el universo de una encuesta no le resta interés; le da el tamaño correcto.

Revisamos las coberturas y la información metodológica publicada. No contamos aquí con la base de respuestas para reproducir el cálculo. Atribuimos los resultados a la investigación encargada por Google, una empresa interesada en el desarrollo y uso de estas herramientas; no los presentamos como una medición independiente hecha por Reporte Colombia.

Usar una herramienta no equivale a confiar a ciegas

PRODU reporta otro resultado útil: el 79 % prefiere respuestas con enlaces visibles para comprobar la información. Ese dato habla de una preferencia declarada. No prueba que todos los encuestados abran cada enlace ni que todas las respuestas enlazadas sean correctas. Tener una fuente a mano y revisarla son pasos distintos.

La ayuda oficial de Gemini, la aplicación de IA de Google, advierte que puede ofrecer información imprecisa y recomienda comprobar sus respuestas. Esa advertencia del propio proveedor ayuda a ubicar la tecnología: puede asistir en una búsqueda o una comparación, pero el tono seguro de una frase no certifica su exactitud.

Si una respuesta compara dos productos, por ejemplo, conviene revisar la referencia exacta, el precio vigente y las condiciones en la página del vendedor. Es un ejemplo de verificación, no una prueba realizada por nosotros con marcas concretas. A veces la respuesta llega en segundos; descubrir que mezcló dos modelos puede tomar bastante más.

Qué significa para Colombia

La discusión local no termina en contar usuarios. También interesa saber para qué se usa la IA, quién puede acceder y qué capacidades tiene para detectar errores. Son preguntas que este porcentaje, por sí solo, no resuelve. Uso, calidad de las respuestas y productividad son medidas diferentes.

Tampoco conviene confundir esta encuesta con el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial que explicamos recientemente. Una consulta sobre hábitos de personas conectadas y un índice sobre capacidades nacionales no se pueden intercambiar como si midieran lo mismo.

Nos quedamos con una lección sencilla: la IA gana espacio, pero los números necesitan contexto y las respuestas necesitan fuentes. Usted puede aprovechar la rapidez sin entregar su criterio en la puerta. Preguntar mejor y verificar después sigue siendo una combinación bastante humana. 🔎