Trump en Washington: María Corina esta semana y Petro en la Casa Blanca en febrero

Temas relacionados:

Nos reportamos desde Washington, D.C., donde la Casa Blanca está a punto de convertirse en el epicentro de dos de las visitas políticas más comentadas de los últimos meses en América Latina. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que la líder opositora venezolana María Corina Machado llegará esta semana a la capital estadounidense para reunirse con él en la Casa Blanca, mientras que el presidente colombiano Gustavo Petro tiene prevista su visita oficial en los primeros días de febrero para sostener un encuentro bilateral con el mandatario estadounidense. 

El contexto de estas visitas no es menor: Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, ha emergido como figura central de la oposición venezolana tras años de lucha contra el régimen de Nicolás Maduro y luego de una explosiva intervención militar de Estados Unidos que terminó con la captura de Maduro a inicios de este año. Su presencia en Washington representa tanto un reconocimiento de su liderazgo como un intento de canalizar apoyos internacionales ante una transición política compleja en Venezuela. 

Por su parte, la visita de Gustavo Petro llega después de meses de altibajos diplomáticos con Washington, incluyendo sanciones y tensiones verbales entre Bogotá y la Casa Blanca. El encuentro de febrero busca marcar un renovado diálogo estratégico sobre cooperación antidrogas, comercio y seguridad regional, temas que han oscilado entre la confrontación y la negociación en los últimos meses. 

Aunque ambos líderes vienen de contextos políticos muy diferentes —Machado desde la oposición venezolana y Petro desde la jefatura de Estado en Colombia— sus agendas en Washington reflejan un interés común en redefinir las relaciones de sus países con Estados Unidos en un momento de fuertes cambios geopolíticos en América Latina.

Y por qué esto importa: estas visitas no son simples encuentros protocolares. Son señales claras de que la diplomacia regional está en movimiento, con Caracas y Bogotá buscando influir en la política exterior estadounidense en un momento en que temas como derechos humanos, lucha antidrogas y estabilidad regional están en el centro de la agenda global. En Washington, la política no se hace solo con discursos, sino con gestos, fechas y apretón de manos —y estas visitas prometen mucho de eso.