El Caribe estrena combo de proyectos digitales y ambientales: así avanza la región

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Nos reportamos desde los municipios del norte del país, donde la forma de gestionar los recursos públicos y conectar a la gente está cambiando de ritmo. En los últimos seis años, la alianza entre entidades públicas conocida como Red Summa se metió de lleno en departamentos como Atlántico, Magdalena, Cesar, Bolívar y San Andrés para ejecutar más de 25 proyectos enfocados en tecnología, seguridad y medio ambiente.

La estrategia se basa en la cooperación interadministrativa, un término técnico que básicamente significa que las alcaldías, gobernaciones y entidades públicas se unieron para trabajar en equipo, compartir presupuesto y solucionar problemas civiles sin tanta traba burocrática.

Los resultados ya se ven en el día a día de las comunidades con cifras bastante claras. Por ejemplo, a través del programa Mi Casa Bacana Digital, operado junto a la Gobernación del Atlántico, se planeó conectar a internet a casi 44.000 hogares de estratos 1 y 2, beneficiando a más de 136.000 personas que ahora tienen la red en sus manos. En el frente de la movilidad y la tecnología cotidiana, se modernizaron los trámites de tránsito para 44.800 vehículos en Soledad y, para los que sufren con las filas y las quejas, se implementaron herramientas de inteligencia artificial en la Personería de Santa Marta con el fin de agilizar las respuestas a los ciudadanos.

La apuesta también tocó las calles y la naturaleza de la región con planes de vigilancia y ecoturismo. En el Atlántico se instalaron 411 cámaras de videovigilancia distribuidas en 18 municipios para robustecer el sistema de emergencias y seguridad ciudadana. Al mismo tiempo, el proyecto le metió la mano a la conservación ambiental mediante la siembra de manglares y la recuperación de zonas clave como la Ciénaga de Mallorquín y la Ciénaga de Luruaco, sumando además el apoyo económico a 120 emprendimientos locales en Santa Marta y actividades deportivas para más de 2.300 menores en Repelón.

El Reporte de hoy nos muestra que el desarrollo regional no depende de una sola oficina, sino de la capacidad de articular soluciones técnicas que duren en el tiempo. Es algo que hemos visto en otras entidades y esta intervención en el Caribe demuestra que los servicios públicos y la infraestructura digital también pueden mejorar cuando se ejecutan con gerencia y metas medibles. Lo que sigue para los habitantes del norte del país es consolidar estas herramientas tecnológicas y cuidar los ecosistemas recuperados, dejando un modelo de gestión pública que otros departamentos de Colombia podrían empezar a copiar para conectar mejor a sus ciudadanos.