La fiebre mundialista se traslada a la sala de la casa: LG Electronics proyecta ventas de televisores por 52 millones de dólares

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Nos reportamos desde las salas de estar colombianas, donde el tradicional espacio familiar se está transformando en la tribuna de un estadio. Con el Mundial de Fútbol a la vuelta de la esquina, miles de hogares en el país comenzaron a jubilar sus viejos televisores para asegurar la mejor vista de cada partido. Esta temporada se convirtió en el motor principal del mercado tecnológico local, acelerando una renovación de pantallas que no se veía desde hace años. Ya no se trata solo de ver el juego, sino de sentir que se está en la cancha, en la evolución de un fenómeno que cada cuatro años desata una carrera por conseguir pantallas gigantes y tecnologías que no dejen pasar un solo detalle de las jugadas.

Las cifras demuestran que el fútbol mueve pasiones y también la economía. En Colombia se proyecta un crecimiento cercano al 35% en la venta de televisores durante esta temporada previa al campeonato. Las marcas tecnológicas están viviendo su propio agosto; por ejemplo, LG Electronics, que lidera el segmento de televisores hace años, estima alcanzar ventas globales de 52 millones de dólares gracias a este impulso mundialista. La gran diferencia con años anteriores es que el precio dejó de ser el único rey a la hora de elegir. Ahora los compradores colombianos revisan con lupa aspectos como la fluidez de la imagen, la fidelidad de los colores y la velocidad con la que se actualiza la pantalla, todo para evitar ese molesto efecto borroso cuando el balón cruza la cancha a toda velocidad.

Para los aficionados, el tamaño sí importa. Las pantallas que superan las 75 pulgadas son las estrellas del mercado actual, impulsadas por la tecnología de resolución 4K que permite instalar estos gigantes en espacios medianos o pequeños sin que la imagen se pixele o canse la vista. En el menú de opciones, mientras las pantallas LED siguen siendo las más accesibles para el bolsillo, las tecnologías intermedias como QNED ganan terreno por sus mejores colores. En la gama más alta, los televisores OLED se consolidan como los favoritos de los más exigentes, ya que sus píxeles se iluminan de forma independiente, logrando un contraste perfecto y eliminando cualquier rastro de desenfoque en las escenas de rápido movimiento.

El Reporte de hoy nos deja ver que el Mundial funciona como el empujón definitivo para que los hogares colombianos den un salto tecnológico que tal vez habrían aplazado por meses. Lo que empezó como la búsqueda de una pantalla para ver un torneo de un mes, termina transformándose en una inversión a largo plazo para el entretenimiento familiar. Esta dinámica no solo representa un alivio financiero para el sector tecnológico, sino que marca un cambio cultural en el consumidor local, que ahora es mucho más exigente, entiende mejor la tecnología que compra y prefiere pagar por calidad visual antes que conformarse con el modelo más básico del mostrador.