Foto temática de archivo: antigua Alcaldía de Barranquilla, 2008. Jdvillalobos, vía Wikimedia Commons; dominio público por autorización de su autor. No muestra la sede ni las actividades del GovCamp de 2026.
Nos reportamos desde nuestra redacción digital con una pregunta que aterriza la inteligencia artificial en la vida cotidiana: ¿puede ayudar a que un trámite público sea más sencillo? El Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, MinTIC, informó el 24 de octubre que 152 servidores públicos participaron en el GovCamp de Barranquilla. El desafío ahora es que el aprendizaje llegue a la atención que recibe usted, no solamente al diploma.
Qué pasó en Barranquilla
El encuentro se realizó el 22 y 23 de octubre. Según el balance oficial de MinTIC, hubo formación en digitalización de trámites, seguridad de la información e inteligencia artificial, además de talleres y un laboratorio para idear soluciones. GovCamp es el nombre de este espacio de aprendizaje para equipos públicos.
La Gobernación del Atlántico presentó AtlantIA, herramienta aplicada a procesos jurídicos, y Bolívar expuso Mompox Inteligente. El ministerio también mostró Territorios IA, iniciativa que, según su reporte, ha llevado modelos a más de 120 entidades territoriales. Son experiencias y alcance informados por la entidad; no equivalen a una medición independiente de ahorros o calidad del servicio.
La ruta continuará en Cartago y Medellín, de acuerdo con el mismo balance. No se anunció allí una fecha única para que todos los ciudadanos accedan a nuevos servicios. Conviene evitar ese salto: que un equipo se capacite no significa que una herramienta esté disponible mañana en cada alcaldía.
Digitalizar tiene que servirle a alguien
La Política de Gobierno Digital plantea mejorar la relación entre ciudadanía y Estado mediante tecnología, mejores servicios y confianza. Su alcance incluye entidades públicas y particulares que cumplen funciones administrativas. Por eso esta conversación tiene interés nacional: no termina en una feria tecnológica ni se limita a un departamento.
Pongamos un ejemplo expresamente ilustrativo: trasladar un formulario de papel a una página puede ahorrar un desplazamiento, pero si exige datos repetidos o no permite corregir errores, conserva parte del problema. Una herramienta útil debe facilitar el recorrido completo. Cambiar la fila de la ventanilla por una fila de pestañas abiertas no es precisamente una revolución.
Los datos personales también cuentan
La inteligencia artificial puede asistir tareas mediante recomendaciones o predicciones. Eso no vuelve indiferente la información con la que trabaja. La Circular Externa 002 de 2024 de la Superintendencia de Industria y Comercio aborda el tratamiento de datos personales en estos sistemas e incluye medidas para prevenir accesos, manipulación y usos no autorizados.
La protección de información debe acompañar el diseño del servicio. Para usted, una pregunta práctica es qué datos solicita una entidad y para qué los necesita. En nuestra lectura editorial, también importa que existan explicaciones comprensibles y vías de atención cuando un sistema entregue información equivocada: la comodidad no debería exigir renunciar a entender el procedimiento.
Qué falta comprobar
Como contamos al revisar la posición de Colombia en el índice regional de inteligencia artificial, tener capacidades es una parte del camino. En los servicios públicos, nuestro criterio de seguimiento será observar aplicaciones concretas y resultados: tiempos, accesibilidad y problemas resueltos, con sus correspondientes evidencias.
La capacitación es un paso comprobable; el beneficio para la ciudadanía tendrá que demostrarse. Mantengamos esa vara cuando usted escuche otro anuncio de inteligencia artificial: menos fascinación por la sigla y más preguntas sobre el servicio, los datos y la respuesta que recibe la gente. 🤖





