De la Secretaría de una comisión a vigilar las cuentas del país: así fue elegido Jorge Laverde como nuevo Contralor

Con 269 votos, Jorge Eliécer Laverde Vargas fue elegido por el Congreso como Contralor General de la República para el periodo 2026-2030. Llegó tercero en la evaluación de los diez finalistas, pero terminó construyendo algo todavía más importante cuando la decisión pasó de los puntajes a la política: una amplísima mayoría en el Capitolio.

Nos reportamos desde el Congreso de la República, donde este miércoles 12 de agosto ocurrió una de esas elecciones que sirven para recordar que en Colombia una cosa es ganar un concurso y otra, bastante distinta, ganar una elección.

El Salón Elíptico del Capitolio reunió a senadores y representantes para escoger al funcionario que durante los próximos cuatro años tendrá una tarea que puede resumirse fácilmente, aunque ejecutarla sea bastante más difícil: vigilar qué hace el Estado con la plata de todos.

El elegido fue Jorge Eliécer Laverde Vargas.

Y no ganó por poquito.

Laverde recibió 269 votos: 95 en el Senado y 174 en la Cámara de Representantes, una mayoría que convirtió lo que semanas atrás parecía una competencia abierta entre varios nombres en una elección contundente. (⁠Forbes Colombia)

La historia tiene además una particularidad: Laverde conoce probablemente mejor que muchos congresistas los pasillos del Capitolio. Hasta ahora se desempeñaba como secretario general de la Comisión Sexta del Senado, cargo que ocupaba desde septiembre de 2015 según su hoja de vida registrada en Función Pública. (⁠Función Pública)

En otras palabras, durante años estuvo sentado frente a los congresistas ayudando a que funcionara una comisión del Senado. Ahora fueron esos mismos corredores del Congreso los que terminaron llevándolo a uno de los cargos más poderosos del Estado.

Primero fueron 35, después diez y finalmente uno

La elección no comenzó ayer.

El proceso tuvo una primera etapa técnica adelantada con apoyo de la Universidad de Cartagena, encargada de las pruebas de conocimiento y de evaluar estudios y experiencia. 35 aspirantes superaron inicialmente los requisitos mínimos. Después vinieron entrevistas, una audiencia pública y la intervención de una comisión accidental integrada por congresistas de Senado y Cámara. (⁠Senado de la República)

De allí salió una lista paritaria de cinco hombres y cinco mujeres.

Los diez que llegaron a la recta final fueron:

  1. Luis Enrique Abadía García
  2. Andrés Castro Franco
  3. Jorge Eliécer Laverde Vargas
  4. Ana Elena Monsalvo Herrera
  5. Carlos Mario Zuluaga Pardo
  6. Julián Mauricio Ruiz Rodríguez
  7. Diana Carolina Torres García
  8. Amanda Madrid Panesso
  9. Karol González Mora
  10. Rosalba Jazmín Cabrales Romero. (⁠Senado de la República)

Y aquí aparece uno de los datos más interesantes de esta elección.

Laverde no había quedado de primero.

El mejor puntaje consolidado entre los diez finalistas fue el de Luis Enrique Abadía García, con 86,74 puntos. Segundo quedó Andrés Castro Franco, con 84,61, y tercero apareció Jorge Laverde, con 82,89. Después estaban Ana Elena Monsalvo con 81,96; Carlos Mario Zuluaga con 81,33; Julián Ruiz con 77,37; Diana Carolina Torres con 75,73; Amanda Madrid con 74,18; Karol González con 69,25 y Rosalba Cabrales con 65,81. (⁠Caracol Radio)

Hasta ahí llegaban las matemáticas.

Después comenzaba la política.

La elección empezó a resolverse antes de abrir las urnas

Durante las semanas previas hubo varios nombres con posibilidades reales. Andrés Castro, Jorge Laverde, Carlos Mario Zuluaga y Luis Enrique Abadía aparecieron en distintos momentos dentro de las cuentas políticas.

Pero en los días finales comenzó a construirse alrededor de Laverde una coalición bastante particular.

Su candidatura consiguió apoyos del Partido Liberal, Centro Democrático, Partido Conservador, Partido de la U y Cambio Radical, y posteriormente se fueron sumando otras fuerzas como En Marcha, sectores de la Alianza Verde, Salvación Nacional, Creemos e incluso el Pacto Histórico. (⁠El País)

Sí: en una Colombia donde conseguir que dos partidos se pongan de acuerdo puede ser complicado, Laverde consiguió algo bastante más difícil: juntar alrededor de su nombre a sectores que habitualmente se encuentran en lados opuestos del tablero político.

Cuando el Congreso llegó finalmente a la votación, buena parte de la elección ya estaba cocinada.

El resultado lo confirmó.

269 votos.

Una cifra que no solamente lo convirtió en Contralor, sino que le entregó algo que seguramente será puesto a prueba durante los próximos cuatro años: un enorme respaldo político de origen y, al mismo tiempo, la obligación de demostrar independencia frente a quienes lo eligieron.

¿Quién es Jorge Laverde?

Laverde es abogado y doctor en Derecho. Su hoja de vida registrada en Función Pública muestra además dos maestrías —Gobierno del Territorio y Gestión Pública y Administración de Negocios— y especializaciones en áreas como Alto Gobierno, Derecho Constitucional, Gestión y Planificación Territorial, Gerencia de Finanzas y Administración de la Salud. (⁠Función Pública)

Antes de consolidar su carrera en el Congreso pasó por la Procuraduría y tuvo experiencia en la Asamblea Departamental de Caldas. Desde 2015 figura como secretario de la Comisión Sexta del Senado. (⁠Función Pública)

Esa experiencia resulta especialmente interesante porque la Comisión Sexta tramita asuntos relacionados con educación, transporte, comunicaciones, tecnología, servicios públicos, ciencia, conectividad y turismo. Durante más de una década Laverde estuvo, literalmente, en la cocina legislativa de muchos de esos debates. (⁠Senado de la República)

Ahora cambia de silla.

Reemplazará a Carlos Hernán Rodríguez y ejercerá como Contralor General durante el periodo 2026-2030. (⁠El País)

El verdadero examen comienza ahora

La Contraloría no gobierna, no hace carreteras, no construye hospitales ni ejecuta directamente el presupuesto.

Su misión es otra: vigilar cómo se utilizan los recursos públicos.

Eso significa revisar contratos, inversiones, obras, entidades nacionales y territoriales y determinar responsabilidades fiscales cuando el patrimonio público resulta afectado.

Por eso la elección del Contralor suele tener una lectura que va mucho más allá de una hoja de vida. Quien ocupa el cargo tiene acceso a una enorme capacidad institucional para revisar la administración pública y las decisiones de quienes manejan recursos del Estado.

Laverde aseguró después de su elección que ejercerá con independencia y que no habrá persecución política. (⁠La FM)

Y quizás allí está la paradoja que deja esta elección.

Para llegar a la Contraloría necesitó construir una de las mayorías políticas más amplias que se hayan visto recientemente en el Congreso. Pero para desempeñarse bien como Contralor tendrá que demostrar que esa misma mayoría no condiciona sus decisiones.

El hombre que durante años vio pasar proyectos, ministros, debates y congresistas desde la Secretaría de la Comisión Sexta ahora tendrá escritorio propio en la Contraloría General.

Los 269 votos ya hicieron su trabajo.

Desde ahora, las cuentas que importan son otras.

Nos reportamos desde el Congreso, donde ayer se eligió al hombre encargado de revisar las cuentas del país. Y como ocurre siempre cuando alguien llega a la Contraloría, la pregunta ya no es quién votó por él, sino qué hará cuando le toque vigilarlos. 🔎