Nos reportamos desde Cali con una noticia que enluta al sector académico del país. La Universidad Icesi confirmó el fallecimiento de Francisco Piedrahita Plata, quien durante 25 años lideró esta institución y se convirtió en una de las figuras más influyentes en la transformación de la educación superior en Colombia.
El Reporte de hoy no solo registra la partida de un rector, sino la de un hombre que entendió la educación como una verdadera vocación. Ingeniero de formación y con una destacada trayectoria previa en la Organización Carvajal, Piedrahita logró conectar el mundo académico con el desarrollo económico y social del país. Bajo su liderazgo, Icesi vivió una etapa de crecimiento, consolidación y ampliación de su impacto en la región y a nivel nacional.
Su historia también estuvo marcada por la resiliencia y el propósito. Junto a su esposa Claudia, tras la pérdida de su hijo, impulsó la Fundación Gabriel Piedrahita Uribe, desde donde contribuyeron a la formación de miles de maestros y, con ello, al fortalecimiento de la educación en Colombia. Su visión siempre apuntó a una educación de calidad, incluyente y con impacto real en la vida de las personas.
Quienes lo conocieron destacan su cercanía, su curiosidad intelectual y su capacidad de inspirar. Creía en una universidad abierta, donde las ideas circularan libremente y se formaran ciudadanos críticos. Profesor en el sentido más profundo, valoraba las preguntas, el debate y el pensamiento riguroso. Incluso fuera del aula, su sensibilidad se reflejaba en su pasión por la observación de aves, una afición que hablaba de su mirada atenta y su espíritu inquieto.
Hoy, su legado permanece en cada estudiante, profesor y egresado que pasó por Icesi. El Reporte es claro: más allá de los cargos, Francisco Piedrahita deja una huella profunda en la educación colombiana, recordándonos que formar personas sigue siendo el mayor acto de transformación social.





