Foto temática de archivo: Laboratorio de Ensayo de Materiales de la Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 26 de septiembre de 2012. JuanGris (Lucía Estévez) / Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0. No corresponde al encuentro de 2026 ni documenta un proyecto recién financiado.
Nos reportamos desde nuestra redacción digital con una pregunta que nos toca incluso si nunca hemos usado una bata de laboratorio: ¿cómo logramos que la investigación resuelva problemas cotidianos? El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación anunció el lunes 26 de octubre de 2026 que trabajará con las regiones para identificar necesidades que orienten las prioridades del sector en el próximo bienio, dentro de la construcción del Plan Nacional de Desarrollo 2026–2030.
Qué anunció MinCiencias
La ministra Claudia Benavides Salazar planteó esa orientación durante el Encuentro Regional Centro, Bogotá y Cundinamarca. En su comunicado del 26 de octubre, MinCiencias explicó que buscará conectar capacidades de investigación con soluciones para las necesidades regionales. Es una definición de trabajo; el anuncio no equivale a una nueva convocatoria abierta ni a una adjudicación de recursos.
La cartera pidió articular Gobierno nacional, autoridades territoriales, universidades, empresas y comunidades. También puso el foco en financiación viable y evaluación de resultados. En términos sencillos: identificar el problema, reunir a quienes pueden resolverlo y comprobar si la inversión produce una mejora. La tecnología, recordó el Ministerio, abarca más que herramientas digitales.
Un plan todavía en construcción
El Departamento Nacional de Planeación, conocido como DNP, organiza los encuentros para recoger insumos del nuevo plan. En su balance de la jornada del 26 de octubre presentó un portafolio preliminar de 34 proyectos para Bogotá y Cundinamarca, por $71,2 billones de inversión indicativa.
Esa suma reúne distintas áreas, entre ellas transporte, salud, educación, ambiente, tecnología y desarrollo productivo. No es un presupuesto exclusivo para ciencia. Tampoco significa que todos los proyectos tengan ya cierre financiero: el propio DNP menciona necesidades de estructuración, licenciamiento, gestión predial y financiación. Una carpeta de propuestas todavía tiene camino por recorrer antes de convertirse en una obra o servicio.
Cómo distinguir una solución de una promesa
Desde nuestra lectura editorial, el anuncio merece seguimiento con preguntas concretas. ¿Qué necesidad se prioriza? ¿Quién responde por el proyecto? ¿Con qué recursos y plazos? ¿Cómo se medirá el cambio? Son criterios para evaluar lo que venga, no condiciones adicionales que estemos atribuyendo a una convocatoria inexistente.
Pensemos en un ejemplo hipotético: un sistema para reducir pérdidas de agua. Contar sensores instalados permite saber cuánto equipo se compró; medir las pérdidas antes y después permite evaluar su utilidad. Ninguno de esos resultados puede darse por logrado solo por anunciar la tecnología. El ejemplo ilustra la diferencia entre entregar herramientas y resolver un problema.
Para Colombia, esa distinción ayuda a leer también los avances digitales. Como explicamos al revisar el índice regional de inteligencia artificial, una clasificación sirve como referencia, pero exige mirar capacidades y resultados específicos. El laboratorio y el programa informático necesitan algo más que una presentación bonita; el archivo de diapositivas, por sí solo, no arregla la tubería.
El portal del DNP ofrece un buzón de propuestas para el plan. Si usted tiene una necesidad territorial identificada, vale la pena formularla con claridad y seguir su recorrido. Nuestra lección es sencilla: pedir ciencia útil también significa pedir evidencia, responsables y resultados que podamos entender y comprobar. 🔬





