Proteja su bolsillo digital: seis pautas sencillas frente al fraude en la era de la inteligencia artificial

Nos reportamos desde las pantallas de nuestros celulares, donde hoy vive la mayor parte de nuestro dinero y también los nuevos riesgos de la era digital. Para nadie es un secreto que mover plata hoy es cuestión de un par de toques en la pantalla, una facilidad que reflejan las cifras oficiales: solo en 2025 se registraron 22.390 millones de transacciones financieras en Colombia, de las cuales casi 7 de cada 10 ocurrieron por canales digitales. El problema es que, a la par con esta comodidad, la delincuencia informática apretó el paso y en ese mismo periodo el acceso abusivo a sistemas y la suplantación concentraron el 88 % de las denuncias por delitos cibernéticos en el país, acumulando más de 62.000 casos.

Frente a esta coyuntura, la firma de seguridad OlimpIA compartió seis pautas clave para blindar las cuentas bancarias.

La primera regla de oro es desconfiar de los mensajes alarmantes que exigen reaccionar en minutos para evitar un supuesto bloqueo de cuenta, un truco recurrente con el que los estafadores buscan generar pánico para que la víctima entregue información sensible mediante enlaces falsos. A esto se suma la necesidad de usar contraseñas distintas para cada servicio, prestando especial cuidado al correo electrónico principal, e ignorar a cualquier supuesto asesor que solicite los códigos de verificación que llegan por mensaje de texto a los teléfonos móviles.

El desarrollo de herramientas como la inteligencia artificial ha permitido a los atacantes armar mensajes y páginas web casi idénticas a las de los bancos, por lo que revisar el correo del remitente y confirmar los canales oficiales es una tarea obligatoria. Así mismo, monitorear los saldos para detectar incluso los cobros más pequeños y moderar la cantidad de datos personales que se comparten de forma pública en redes sociales reduce el riesgo de suplantación, pues detalles en apariencia inofensivos sirven para armar perfiles falsos muy convincentes con los que engañan al entorno de los usuarios.

El Reporte de hoy nos recuerda que la velocidad y practicidad de la banca en línea exige una dosis equivalente de prudencia. La evolución de los ataques informáticos demuestra que la tecnología por sí sola no basta si actuamos impulsados por el miedo, el afán o la confianza ciega. Mantener la calma frente a alertas sospechosas y aplicar estos hábitos preventivos diarios sigue siendo la herramienta más eficaz para aprovechar los servicios digitales sin poner en riesgo los ahorros.