Nos reportamos desde una pregunta que parece sencilla hasta que intentamos responderla: ¿somos capaces de mirar el mundo desde la perspectiva de otra persona? Hugo Portela Guarín la convierte en el centro de Ojos prestados. Etnografía íntima de un aprendizaje compartido, una obra presentada por la división de Proyectos Especiales de Editorial Planeta a partir de experiencias junto a comunidades colombianas.
Lo que quedó al margen de los textos académicos
Según la información editorial, durante más de cuatro décadas el antropólogo recorrió territorios indígenas, afrodescendientes y campesinos. Sus cuadernos de campo alimentaron trabajos científicos, pero también conservaron conversaciones, dibujos, silencios y recuerdos que no encontraron lugar en esas publicaciones.
El libro recupera parte de ese material para construir una narración donde se encuentran la etnografía, la crónica, el ensayo y la literatura. Etnografía es, en términos sencillos, una forma de estudiar y comprender prácticas y relaciones culturales a partir del contacto con las comunidades. En esta obra, el énfasis está también en lo que esos encuentros transformaron en quien investigaba.
“Comprender al otro exige, en alguna medida, aprender a mirar el mundo desde su perspectiva. El conocimiento no se construye únicamente observando, sino dejándose transformar por los encuentros, la escucha y la experiencia compartida”, afirma Hugo Portela Guarín.
Conocimiento que nace de una relación
Planeta describe una propuesta que no se presenta como un relato escrito únicamente sobre otras personas, sino desde lo aprendido con ellas. La diferencia importa: reconocer al otro como interlocutor evita reducirlo a un ejemplo para confirmar ideas que ya traíamos preparadas.
El anuncio sitúa los saberes ancestrales en conversaciones sobre territorio, salud e interculturalidad. Esta última palabra alude al encuentro y diálogo entre formas culturales distintas. No supone que todas las prácticas sean idénticas ni que una experiencia particular represente a todas las comunidades indígenas del país.
“El libro es un gesto de hospitalidad, una forma de devolver lo vivido a quienes me prestaron sus ojos para mirar el mundo de otro modo”, señala el autor.
Nos interesa ese énfasis en la escucha porque también interroga hábitos cotidianos: cuántas veces buscamos entender y cuántas solo esperamos nuestro turno para responder. La pregunta es nuestra, a partir de la presentación del libro; no la atribuimos como una cita adicional a Portela.
La trayectoria detrás del relato
La ficha editorial de la obra identifica a Portela como doctor en Antropología por la Universidad de Montreal y magíster en Lingüística por la Universidad del Cauca. Su trayectoria incluye antropología médica, interculturalidad y relaciones entre salud, cultura y territorio.
El comunicado menciona entre sus trabajos anteriores El pensamiento de las aguas de las montañas y Cultura de la salud páez. La novedad del anuncio no consiste en que el autor empiece a investigar, sino en que da otra forma narrativa a experiencias de su recorrido.
No presentamos estas páginas como un estudio nuevo que haya demostrado la eficacia de una práctica médica ni como una conclusión sobre todas las regiones. Es una obra de aprendizaje compartido, descrita por su autor y su editorial, que propone ampliar la conversación sobre cómo construimos conocimiento.
Una lectura para salir de la propia mirada
La invitación editorial está dirigida a un público amplio, no únicamente a especialistas. Comprender antes de clasificar puede ser un punto de entrada para lectores interesados en cultura, territorio o relaciones humanas. La propuesta no exige adoptar sin preguntas una mirada ajena: pide reconocer que existe y escuchar lo que puede enseñarnos.
Información y declaraciones suministradas por Editorial Planeta. Fotografía autorizada: Hugo Portela Guarín con su libro, suministrada por la editorial.
Nos quedamos con una idea para llevar más allá de la lectura: escuchar no significa renunciar al criterio propio, sino darle la oportunidad de aprender algo nuevo. A veces, para ver mejor, primero hay que dejar de creer que ya lo vimos todo. 📚





