La inflación vuelve a apretar el bolsillo

Comerciantes y productos agrícolas en la plaza de mercado de Paloquemao, Bogotá, en septiembre de 2022

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Nos reportamos desde ese momento en que hacemos mercado y revisamos dos veces la cuenta, por si la calculadora se hubiera emocionado: la inflación anual de Colombia llegó a 6,29 % en septiembre de 2026. El Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, publicó el dato el 7 de octubre. No significa que todos los productos subieran exactamente lo mismo; significa que la canasta de referencia se encareció, en promedio, frente a septiembre de 2025.

Tres cifras, tres comparaciones distintas

La información oficial del DANE muestra una variación mensual de 0,37 %, una acumulada entre enero y septiembre de 5,74 % y una anual de 6,29 %. La última supera en 1,11 puntos porcentuales el 5,18 % registrado un año antes.

Si usted mezcla esos tres indicadores, termina comparando viajes de diferente duración. El mensual mira lo ocurrido frente a agosto; el acumulado sigue el año desde diciembre de 2025; el anual compara dos septiembres. Ninguno sustituye a los otros, y sumarlos no produce una cuarta cifra útil.

Qué empujó los precios

El boletín técnico de septiembre ubica educación, con 1,43 %, y alimentos y bebidas no alcohólicas, con 0,78 %, por encima de la variación mensual general. En contraste, recreación y cultura bajó 0,21 % e información y comunicación retrocedió 0,02 % durante el mes. La economía no mueve todos los precios en fila india.

En la comparación anual, restaurantes y hoteles registró 9,44 %, mientras alimentos y bebidas no alcohólicas marcó 6,74 %. El boletín también reporta que la papa subió 78,24 % frente a septiembre de 2025. Ese porcentaje corresponde a un producto específico, no al costo de todo el mercado ni a un aumento ocurrido solamente en septiembre.

Una variación muy llamativa puede dominar la conversación, pero no necesariamente tiene el mayor peso en el índice. Para entender el impacto general debemos mirar también cuánto representa cada gasto dentro de la canasta. Por eso no basta con escoger el precio más espectacular y convertirlo en explicación de toda la inflación.

Por qué su cuenta puede sentirse distinta

El Banco de la República explica que el índice de precios al consumidor, o IPC, agrupa bienes y servicios representativos del gasto de los hogares. Los precios se ponderan según su importancia: el indicador no es una votación en la que cada artículo tenga exactamente el mismo peso.

Nos sirve para reconocer una tendencia nacional, pero una familia que gasta más en alimentos puede experimentar algo diferente de otra cuyo mayor rubro es vivienda. También cambia la mezcla de productos y servicios que compra cada hogar. Que el promedio sea 6,29 % no obliga a que su factura personal coincida con él.

Pongamos un ejemplo exclusivamente ilustrativo: si una canasta costaba $100.000 y aumentara exactamente 6,29 %, pasaría a $106.290. No estamos cotizando un mercado real; convertimos el porcentaje en pesos para mostrar qué representa. El presupuesto cotidiano necesita esa traducción, además del indicador.

Cómo llevar el dato a sus propias cuentas

Podemos comparar facturas de compras equivalentes, revisar cantidades y separar aumentos de precio de compras adicionales. Pagar más porque llevamos más productos no demuestra, por sí solo, inflación. Para un negocio, esa misma distinción ayuda a identificar si el mayor gasto viene del precio de los insumos o del volumen comprado.

Las expectativas económicas también importan, como explicamos en nuestra nota sobre el Nobel de Economía 2026. Sin embargo, este dato de septiembre no anuncia por sí mismo una decisión sobre tasas ni fija automáticamente un aumento salarial: para eso hacen falta otros elementos y decisiones posteriores.

Fotografía de referencia: plaza de mercado de Paloquemao, Bogotá, 27 de septiembre de 2022. No muestra precios ni actividad de septiembre de 2026. Mussi Katz, CC0.

Nos despedimos con una tarea pequeña y útil: guardar una factura y compararla con una compra equivalente. La cifra nacional nos orienta; nuestras cuentas nos muestran dónde está el apretón. Entender la diferencia ayuda a tomar decisiones con más contexto y menos susto. 🧾