Nos reportamos desde las cifras del mercado automotor colombiano: septiembre de 2026 cerró con 5.895 vehículos eléctricos nuevos matriculados, un récord mensual según Fenalco y ANDI. El crecimiento fue de 217,3 % frente a septiembre de 2025. La noticia no termina en el concesionario: más carros enchufables ponen sobre la mesa otra pregunta, dónde cargarlos y quién los mantiene.
El informe de los dos gremios registra 33.835 vehículos nuevos en total durante septiembre, con aumento anual de 36,1 %. Los eléctricos representaron aproximadamente el 17,4 % de esas matrículas: es un cálculo nuestro al dividir 5.895 entre 33.835, no una cuota del parque completo que circula en Colombia.
Eléctrico e híbrido no significan lo mismo
Los híbridos sumaron 11.261 matrículas, según el mismo reporte, y crecieron 58,6 % frente a septiembre del año anterior. Conviene mantener los dos grupos separados. Un híbrido combina tecnologías de propulsión; no todos los híbridos se conectan a un cargador externo. Sumar ventas y luego asumir que todos necesitarán enchufe produciría una cuenta muy optimista para vender estaciones.
En un eléctrico a batería, la recarga forma parte de la rutina de uso. Por eso mirar solamente autonomía y precio de compra deja incompleta la conversación. También importan el lugar habitual de estacionamiento, el acceso a carga y los desplazamientos que se hacen de verdad. El recorrido cotidiano suele ser menos cinematográfico que el comercial.
La infraestructura es parte de la tecnología
Nuestra lectura del récord es que amplía las preguntas sobre infraestructura y servicios, pero no demuestra por sí solo cuánto dinero ganarán instaladores, talleres o proveedores. El informe mide matrículas, no utilidades ni una red nacional de cargadores. Las oportunidades deben examinarse, no prometerse con una multiplicación entusiasta.
La guía técnica del Departamento de Energía de Estados Unidos explica que el tiempo de carga depende del vehículo, la batería y el equipo. Una instalación de carga requiere revisar el suministro eléctrico, el equipo y las condiciones del lugar. No basta con comprar una caja y ponerla junto al parqueadero. Para un proyecto concreto necesitamos una evaluación técnica, compatibilidad con el vehículo y claridad sobre quién opera, mantiene y cobra el servicio.
Hay una distinción útil: la capacidad de la batería se expresa habitualmente en kilovatios hora, mientras la potencia de carga se expresa en kilovatios. Una describe energía almacenada; la otra, la rapidez con que puede transferirse. Si usted ve un cargador más potente, eso no garantiza que cualquier carro aproveche toda esa potencia: intervienen sus límites y las condiciones de carga.
¿Dónde pueden aparecer nuevos servicios?
Podemos identificar áreas para estudiar: instalación y mantenimiento de cargadores, gestión de recargas en edificios o flotas, diagnóstico electrónico y capacitación de técnicos. Son posibilidades que se desprenden de las necesidades de uso, no negocios cuya rentabilidad esté certificada por Fenalco o ANDI.
El taller también necesita revisar sus capacidades. Tener experiencia mecánica no equivale automáticamente a estar preparado para intervenir sistemas eléctricos de alta tensión. El diagnóstico, la formación y los procedimientos de seguridad son parte del servicio. Para el comprador, preguntar por respaldo técnico resulta tan sensato como preguntar por los colores disponibles.
En un edificio, además, aparecen decisiones compartidas: capacidad de la instalación, medición del consumo y reglas de uso. Es preferible resolverlas antes de que el primer vecino llegue con el carro y una extensión como plan de infraestructura. La transición se hace también en reuniones de administración, no solo en ferias tecnológicas.
Como contexto del mercado, recuperamos nuestra nota sobre la llegada del Hyundai KONA eléctrico a Colombia.
Foto temática de referencia: vehículo en una estación de carga del campus médico de Buffalo, Nueva York, 18 de agosto de 2013; no muestra infraestructura colombiana. Fortunate4now / Wikimedia Commons, CC0.
Nos quedamos con una idea: el récord abre preguntas que Colombia debe resolver con instalaciones seguras, servicio técnico y cuentas claras. Antes de comprar un eléctrico o montar un negocio alrededor, conviene estudiar la rutina completa. La revolución también necesita enchufe, mantenimiento y alguien que responda cuando algo falla. 🔌





